Día Mundial para la Prevención del Suicidio

  • Día Mundial para la Prevención del Suicidio
    El 10 de septiembre, Día Mundial para la Prevención del Suicidio, se fomentan en todo el mundo compromisos y medidas prácticas para prevenir los suicidios. Cada día hay en promedio casi 3000 personas que ponen fin a su vida, y al menos 20 personas intentan suicidarse por cada una que lo consigue.

El problema

  • Cada año se suicidan casi un millón de personas, lo que supone una tasa de mortalidad “global” de 16 por 100 000, o una muerte cada 40 segundos.
  • En los últimos 45 años las tasas de suicidio han aumentado en un 60% a nivel mundial. El suicidio es una de las tres primeras causas de defunción entre las personas de 15 a 44 años en algunos países, y la segunda causa en el grupo de 10 a 24 años; y estas cifras no incluyen los tentativas de suicidio, que son hasta 20 veces más frecuentes que los casos de suicidio consumado.
  • Se estima que a nivel mundial el suicidio supuso el 1,8% de la carga global de morbilidad en 1998, y que en 2020 representará el 2,4% en los países con economías de mercado y en los antiguos países socialistas.
  • Aunque tradicionalmente las mayores tasas de suicidio se han registrado entre los varones de edad avanzada, las tasas entre los jóvenes han ido en aumento hasta el punto de que ahora estos son el grupo de mayor riesgo en un tercio de los países, tanto en el mundo desarrollado como en el mundo en desarrollo.
  • Los trastornos mentales (especialmente la depresión y los trastornos por consumo de alcohol) son un importante factor de riesgo de suicidio en Europa y América del Norte; en los países asiáticos, sin embargo, tiene especial importancia la conducta impulsiva. El suicidio es un problema complejo, en el que intervienen factores psicológicos, sociales, biológicos, culturales y ambientales.

Intervenciones eficaces

  • Las estrategias que contemplan la restricción del acceso a métodos comunes de suicidio, por ejemplo armas de fuego y sustancias tóxicas como plaguicidas, han demostrado ser eficaces para reducir las tasas de suicidio, no obstante lo cual se deben adoptar enfoques multisectoriales con muchos niveles de intervención y actividades.
  • Los datos disponibles demuestran de forma contundente que la prevención y el tratamiento adecuados de la depresión y del abuso de alcohol y de sustancias reducen las tasas de suicidio, al igual que el contacto de seguimiento con quienes han intentado suicidarse.

Desafíos y obstáculos

  • A nivel mundial, la prevención del suicidio es una necesidad que no se ha abordado de forma adecuada debido básicamente a la falta de sensibilización sobre la importancia de ese problema y al tabú que lo rodea e impide que se hable abiertamente de ello. De hecho, solo unos cuantos países han incluido la prevención del suicidio entre sus prioridades.
  • La fiabilidad de los sistemas de certificación y notificación de los suicidios requiere importantes mejoras.
  • Es evidente que la prevención del suicidio requiere también la intervención de sectores distintos del de la salud y exige un enfoque innovador, integral y multisectorial, con la participación tanto del sector de la salud como de otros sectores, como por ejemplo los de la educación, el mundo laboral, la policía, la justicia, la religión, el derecho, la política y los medios de comunicación.

TOMADO DE: https://www.who.int/mental_health/prevention/suicide/suicideprevent/es/

El robo del siglo, la desaparición de la Mona Lisa

El robo de la Gioconda en el Louvre.

En 1911, el famoso cuadro de Leonardo Da Vinci desapareció del Museo del Louvre. El robo de la Gioconda, sin duda uno de las obras más importantes del genio italiano, fue catalogado como el robo del siglo.

Con el robo llegó su fama.

Tras el robo, los visitantes del Museo del Louvre se multiplicaron. La mayoría quería observar el espacio vacío que había dejado el ladrón en el salón Carré del museo. La Mona Lisa se convirtió entonces en un auténtico icono popular, reproducido hasta la saciedad, cuya fama aún perdura, incluso entre los artistas.

Las sátiras callejeras

Un cantante callejero vende ¿La has visto? La Gioconda, una de tantas canciones cómicas que proliferaron tras el robo. Los meses pasaban y nada se sabía del cuadro. Empezó a cundir la desesperación: ¿Dónde estaba La Gioconda?

De regreso a casa

El embajador de Francia, varios ministros italianos y el director del Louvre posan en Roma junto a la Mona Lisa en la ceremonia de retorno del cuadro a Francia en diciembre de 1913.

Portada del Domenica del Corriere

La prensa de la época siguió el robo y su evolución con mucho interés. El cuadro se reprodujo en multitud de portadas, hecho que contribuyó a la mitificación del mismo.

La noticia en el ABC

La prensa española también se hizo eco de la sorprendente noticia. A pesar de que el mismo día del robo nadie se dio cuenta, al día siguiente, la noticia de que el cuadro había sido sustraído estaba en boca de medio mundo.

¿Rodeada de seguridad?

Esta caricatura de la época muestra el retorno de la obra fuertemente custodiada, aludiendo al hecho de que quizás el robo se había producido por la falta de seguridad.

Criminal solitario

Foto de la ficha policial de Vincenzo Peruggia. A pesar de las múltiples especulaciones sobre un cerebro oculto del robo, tan sólo se condenó al italiano. Peruggia había resultado ser un pobre desgraciado, lejos del sofisticado ladrón de arte internacional que la gente había imaginado. Quizá por ello salió del paso cumpliendo apenas siete meses en prisión.

La mañana del martes 22 de agosto de 1911, el personal del Museo del Louvre se percató de que la Mona Lisa había desaparecido. No es extraño que el día anterior nadie se diera cuenta, ya que el lunes era día de cierre. A eso hay que unir que las obras solían moverse para ser fotografiadas, por lo que, en un primer momento, aquel hueco vacío no alarmó a nadie. Al día siguiente, la noticia de que el cuadro había sido sustraído estaba en boca de medio mundo; el robo del retrato de Leonardo copó la portada de los diarios de todo el planeta.

La noticia de que el cuadro había sido sustraído estaba en boca de medio mundo; el robo del retrato de Leonardo copó la portada de todos los diarios

Al principio, los investigadores pensaron que podría tratarse de un chantaje y que el ladrón pediría un rescate. También se sugirió que era una llamada de atención ante las escasas medidas de seguridad del museo. Se llegó a detener e interrogar a Apollinaire y a Picasso, por aquella época jóvenes artistas de vanguardia, rebeldes que clamaban contra las anquilosadas instituciones artísticas y que, ciertamente, habían estado implicados en la sustracción de alguna pieza del museo. Sin embargo, los meses pasaban y nada se sabía del cuadro. Empezó a cundir la desesperación:¿Dónde estaba La Gioconda?

Al mismo tiempo, el escándalo hizo que la Mona Lisa adquiriera de golpe una popularidad universal. Tras la reapertura del museo, los curiosos hacían cola para visitar el espacio vacío que antes ocupaba el retrato de Leonardo.

La pintura aparecía reproducida por doquier: ocupaba las páginas de la prensa –que seguía la crónica del robo día a día–, se empleaba como reclamo publicitario y hasta dio lugar a películas sobre el robo. Como afirma R. A. Scotti en El robo de la sonrisa: “Mona Lisa abandonó el Louvre siendo una obra de arte y volvió convertida en un icono”.

RESCATE Y RETORNO DE LA GIOCONDA

En 1913 se había perdido toda esperanza de encontrar el cuadro. La Mona Lisa ya ni siquiera aparecía en el catálogo del Museo del Louvre. Sin embargo, a finales de noviembre, un rocambolesco suceso daría un vuelco a toda la historia del robo: el director de la Galería de los Uffizi y un marchante de arte fueron citados en un hotel de Florencia por un tal “Leonardo”, que afirmaba tener en sus manos el retrato robado en París. Tras examinar el cuadro y comprobar su autenticidad, dieron parte a las autoridades y el ladrón fue detenido.

Enseguida se desveló la identidad de “Leonardo”. Se trataba del italiano Vincenzo Peruggia, antiguo trabajador del Louvre, que argumentó una razón política para el crimen: quería devolver el cuadro a Italia, su verdadero hogar, pues creía que formaba parte de las obras de arte que Napoleón se había llevado a Francia a principios del siglo XIX. Antes de volver a Francia, la obra se expuso en Florencia, Roma y Milán, captando la atención de numeroso público. Finalmente, el 4 de enero de 1914 regresó a París. Peruggia había resultado ser un pobre desgraciado, lejos del sofisticado ladrón de arte internacional que la gente había imaginado. Quizá por ello salió del paso cumpliendo apenas siete meses en prisión.

COPIAS DE LA MONA LISA

Sin embargo, la duda sobre la existencia de un compinche o algún otro ideólogo del delito ha alentado todo tipo de teorías. En 1932, el reportero norteamericano Karl Decker afirmó haber conocido en Casablanca en 1914 a un misterioso marqués llamado Eduardo de Valfierno, que le habría contado el verdadero trasfondo del robo más famoso del siglo: el plan era realizar diversas copias que, pasando por verdaderas, se habrían vendido a varios coleccionistas incautos. La historia nunca pudo ser probada, por lo que el misterio perdura.

Tomado de: https://historia.nationalgeographic.com.es/a/robo-siglo-desaparicion-mona-lisa_12781/9

El popular actor Mario Moreno nunca aclaró si el origen de su nombre artístico se debió a un grito de «en la cantina inflas» como cuenta la leyenda.

El 20 de abril de 1993 un cáncer de pulmón se llevó a la tumba a Mario Fortino Alonso Moreno Reyes a los 81 años y con él un secreto que nunca reveló el popular actor cómico mexicano, más conocido como Mario Moreno «Cantinflas». ¿De dónde venía ese nombre artístico del «más grande comediante del mundo», como dijo una vez el genial Charlie Chaplin?

«Es difícil para la gente señalar exactamente cuándo nació «Cantiflas». Pero puedo asegurarles que nació conmigo, aunque fue hasta muchos años después que tomó forma gradualmente», explicó el propio Mario Moreno en un artículo sobre «La risa» que ABC publicó a su muerte.

En él contaba que aunque sus padres con grandes sacrificios -pues eran una familia numerosa y pobre- habían conseguido ponerle en la escuela, «me había escapado y era carpero, cantante y bailarín en una carpa. O sea, uno de esos teatros portátiles que han ido desapareciendo y que se instalaban por lo regular en las zonas más pobres y superpobladas de la ciudad de México. 

Dentro de las carpas, ya descoloridas y comidas por la polilla, las representaciones eran duras e ingratas. Los espectadores eran más duros. La relación entre artistas y público no era delicada ni sofisticada. Si a usted le gustaba, usted lo sabía, el público golpeaba en las bancas de madera, silbaba y vociferaba su aprobación. Si no estaban con usted podía recibir un jitomatazo o el impacto de una botella con excrementos. Es entonces cuando «Cantinflas» aprendió a caminar. Salí una noche y repentinamente sentí todo el impacto del miedo al escenario. Quedé paralizado momentáneamente. Entonces «Cantinflas» tomó mi lugar y empezó a hablar. Habló… frenéticamente, enredadamente, sin sentido, tonterías, disparates, palabras confusas, incoherentes. Cualquier cosa antes que demostrar miedo. Dio resultado. Atolondrados por el sonido, perdido el equilibrio por la imposibilidad de entender lo que se decía, los espectadores estaban silenciosos. Después rieron. Al aumentar las olas de risa y llegar muy intensas al escenario, supe que eso era para mí», relataba antes de mostrarse orgulloso de su nombre, «Cantinflas».

El ensayista Carlos Monsiváis lo contaba así: «De acuerdo a una leyenda, con la que él está de acuerdo, el joven Mario Moreno, intimidado por el pánico escénico, una vez en la carpa Ofelia olvidó su monólogo original. Comenzó a decir lo primero que le viene a la mente en una completa emancipación de palabras y frases y lo que sale es una brillante incoherencia. Los asistentes lo atacan con la sintaxis y él se da cuenta: el destino ha puesto en sus manos la característica distintiva, el estilo que es la manipulación del caos. Semanas después, se inventa el nombre que marcará la invención. Alguien, molesto por las frases sin sentido grita: «Cuánto inflas» o «en la cantina inflas», la contracción se crea y se convierte en la prueba del bautismo que el personaje necesita».

Al propio Mario Moreno se lo preguntó la periodista Natalia Figueroa en una entrevista en ABC en 1984. ¿Había encontrado a Cantinflas en la carpa? “Mira: antes de la carpa yo trabajé en teatros de partiquin, haciendo cosas chiquitas, papelitos, bailando… En la carpa tomé ya carácter de Cantinflas. El hablar como habla Cantinflas no fue algo premeditado. Salió así… Fue una defensa mía, para no demostrar que no sabía nada… El modo de hablar de Cantinflas es una autodefensa de Mario Moreno”, le respondió..

Su personaje con el pantalón caído y la camiseta era una teatralización de lo que el «peladito» mexicano usaba. «Los tirantes ni los conocía, por eso se le iban cayendo los pantalones…», le explicó en aquella charla a Natalia Figueroa, junto a otros detalles. Como que Cantinflas, igual que el «peladito», no decía nunca que no sabía. «Tiene algo sensacional, y tan humano: que quiere SER. No posee nada, pero quiere aparentar, y ser. Quiere ayudarte, aunque es él quien necesita ayuda. Quiere ser alguien, algo en la vida. Trata de superarse. Ese es el “peladito”».

“Cantinflas, como nombre, ¿significa algo?», le inquirió la periodista, esposa de Raphael. «No, nada. Lo inventé para camuflar mi verdadero nombre, para evitar que mi familia se enterase de que yo trabajaba en esto...», contestó Mario Moreno, como en otras ocasiones que le preguntaron por el origen de su apodo artístico. Nada dijo de si lo había tomado de algún grito popular sobre inflarse en la cantina que tan bien casaba en los papeles de borrachín en los que se había especializado.

Según escribió en un foro su sobrino Javier Moreno, «esta historia de que significa “inflas en la cantina” fue creada por la gente, cosa que a Mario Moreno le causaba mucha gracia. La verdad del apodo o sobrenombre o mejor dicho del nombre del personaje que él creó, solamente él lo supo y se lo llevó a la tumba».

Fuera así o no, lo cierto es que Cantinflas se convirtió en uno de los pocos cómicos, si no el único, que ha dado lugar a un verbo que se usa coloquialmente en México. « Cantinflear», según el Diccionario de la Real Academia Española, es hablar o actuar de forma disparatada e incongruente y sin decir nada con sustancia. Aunque según escribía Jon Juaristi hace unos días, «lo de la falta de sustancia a que se refiere la definición del DRAE, paradójicamente, no se podría aplicar a Cantinflas. Monsiváis dio la clave de esa imposibilidad al final su discurso de recepción del Premio Juan Rulfo de 2007, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México): «Cantinflas fue y sigue siendo un gran mago de la pérdida de las alusiones. Esta obligación de cantinflear se revela en lo que un exjefe de Comunicación de la Casa Blanca, Michael Deaver, explicó al entrevistador Bill Moyers: el presidente Reagan nunca dijo algo sustancioso porque el público que él quería alcanzar se impacientaba con lo sustancial».

Con su jerigonza y su infinita capacidad de hablar sin decir nada inteligible, en realidad «decía» lo que quería decir. «Mira, cuando yo quiero decir algo que puede causar problemas, se lo encargo a Cantinflas… Y él, entonces, lo dice a su modo, y sabe cómo salir de esa situación perfectamente. Cantinflas es una autodefensa. Me salva, me protege. No podríamos vivir el uno sin el otro», explicaba Mario Moreno.

Rodó medio centenar de películas, sin apenas repetirse en una frase, una auténtica gesta ya que le brotaban en cascada, pero sobre todo fue un artista de la risa. «Para mí, la sonrisa y la risa de la gente es vida. Me siento, entonces, un hombre feliz. Eso es lo que quiero: seguir brindando alegría, devolver tanto como me dan», decía.

Cantinflas en “Ni sangre ni arena”
Mario Moreno, en el papel de Picaporte en “La vuelta al mundo en 80 días”

Tomado de: https://www.abc.es/archivo/abci-secreto-cantinflas-llevo-tumba-202004200113_noticia.html

A 75 años de Hiroshima y Nagasaki

A 75 años de Hiroshima y Nagasaki, ¿qué aprendió el mundo sobre el poder nuclear?

Las bombas atómicas lanzadas contra Hiroshima y Nagasaki en 1945 dejaron lecciones al mundo sobre la amenaza que representan los arsenales nucleares y los retos que enfrentan las naciones para limitar la producción de este armamento.

A 75 años del lanzamiento de las bombas atómicas que arrasaron las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, el mundo ha replanteado su postura en torno al poder nuclear, aunque existen resistencias para erradicarlo.

El 6 y 9 de agosto de 1945, el entonces Presidente norteamericano Harry S. Truman ordenó ataques en contra de ambas ciudades y con ello se marcó el fin de la Segunda Guerra Mundial que mantuvo en vilo a las naciones entre 1939 y 1945.

En el ataque a Hiroshima, con el lanzamiento de la bomba llamada “Little Boy” (Niño Pequeño), murieron de forma inmediata 70 mil personas; mientras que en Nagasaki, con el estallido de la bomba “Fat Man” (Hombre Gordo), fallecieron 40 mil ciudadanos japoneses.

Bomba del mismo modelo que “Little Boy”, lanzada sobre Hiroshima. Foto: Reuters

Sin embargo, de acuerdo con reportes del Departamento de Energía norteamericano, la cifra total de muertos por ambos ataques, incluyendo aquellos que perdieron la vida a causa de los efectos de la radiación y quemaduras, ascendió a alrededor de 270 mil fallecidos.

En un mensaje a la nación tras el bombardeo atómico contra Hiroshima, Truman declaró que el ataque se dio luego de que Japón rechazó un ultimátum planteado por Estados Unidos, Reino Unido y China el 26 de julio en Postdam, Alemania, en el que se exhortaba al Imperio japonés a rendirse.

Nube en forma de hongo tras el bombardeo contra Hiroshima.

“Si ellos no aceptan nuestros términos puede esperar una lluvia de ruina que caerá desde el cielo, como nunca se ha visto en la tierra. Tras este ataque aéreo llegarán fuerzas por mar y tierra que no han visto aún ni en número ni en fuerza, con la habilidad en el combate que ellos ya conocen”, declaró ese día, de acuerdo con transcripciones del discurso.

La devastación en Hiroshima tras el bombardeo nuclear. Ocasionó la muerte instantánea de 70 mil personas.

Sin embargo, las lecciones que dejó este evento, devastador para Japón, perduran hasta hoy e incluso persisten resistencias de las grandes potencias para abandonar el desarrollo de armas nucleares.

Estados Unidos es, hasta la fecha, la única nación que ha utilizado bombas atómicas en un conflicto bélico.

Avances contra proliferación, ¿en vilo?

Tras la carrera armamentista nuclear desatada entre Estados Unidos y la Unión Soviética luego del lanzamiento de las bombas atómicas en Japón, el Tratado de No Proliferación Nuclear (NPT, por sus siglas en inglés) fue abierto a firma en 1968.

Hasta la fecha, 191 naciones han signado el convenio que entró en vigor en 1970 y con el que se busca limitar el desarrollo de armas nucleares a nivel global y busca reducir el número de este tipo de armamento ya existente.

Entre los firmantes del tratado se encuentran las cinco potencias nucleares del mundo: Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido y Francia. Tan sólo Estados Unidos y Rusia poseen cerca del 90 por ciento de las armas nucleares que existen a nivel global.

De acuerdo con un reporte del Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI, por sus siglas en inglés), actualmente en el mundo existen alrededor de 13 mil 900 armas nucleares. Tan sólo Estados Unidos y Rusia poseen 5 mil 800 y 6 mil 375 de esas armas, respectivamente, indica el reporte.

De acuerdo con el estudio, el Reino Unido cuenta con 215 armas nucleares; China, con 320; Francia, con 290; Paquistán, con alrededor de 160; India, con unas 150 y Corea del Norte, con alrededor de 30.

Aunque Israel de manera oficial no ha negado ni confirmado que posee armas nucleares, el SIPRI estima que este país tiene en su poder entre 80 y 90 de estas armas.

Sin embargo, tras los acuerdos alcanzados entre Rusia y Estados Unidos en 2010 con la firma del acuerdo llamado “Nuevo Comienzo”, que busca reducir el número de armas nucleares en ambas naciones, el actual gobierno de Donald Trump ha dicho que no renovará este convenio a menos de que China también se una a los compromisos de desarme.

El gobierno chino ha declarado que no está interesado en formar parte del acuerdo, por lo que el convenio podría no renovarse cuando expire en febrero del 2021.

En negociaciones llevadas a cabo entre Estados Unidos y Rusia a finales de junio pasado, el negociador en jefe para asuntos nucleares, Marshall Billingslea, criticó la ausencia del gobierno chino en las conversaciones.

También, reiteró que, a pregunta expresa de representantes del gobierno de Vladimir Putin, la administración de Trump no descartó posibles ensayos nucleares.

“No cerraría la puerta a eso (pruebas nucleares)”, declaró.

Pandemia retrasó revisión de acuerdo global vs. poder nuclear

Ante la pandemia por Covid-19, la revisión programada para llevarse a cabo el 27 de abril pasado al NPT fue pospuesta hasta nuevo aviso, aunque se estableció que dicha evaluación no podría postergarse más allá de abril del 2021.

En un mensaje enviado en abril por Gustavo Zlauvinen, presidente designado para la revisión del NPT en el 2020, a los países signatarios del tratado, el diplomático recalcó la importancia de revisar los avances en la implementación de los compromisos para limitar y reducir la proliferación nuclear.

Sin embargo, Zlauvinen dijo que, tentativamente la Conferencia de Revisión se planeaba para enero del 2021 aunque esta fecha dependía de que se reanuden las actividades en la sede general de la ONU.

“Como el único país que ha experimentado la devastación nuclear en el mundo, es nuestra misión para que paso a paso avancemos en los esfuerzos de la comunidad internacional para lograr un mundo libre de armamento nuclear”, declaró Abe (Primer Ministro del Japón), de acuerdo con un reporte del New York Times.

Centro de Promoción Industrial de Hiroshima antes y después del bombardeo. Las instalaciones ahora operan como un memorial en honor a las víctimas.

División y desconfianza amenazan lucha contra armas nucleares: ONU

En un mensaje emitido en conmemoración del ataque nuclear contra Hiroshima, el secretario general de la ONU, António Guterres, declaró que la “división, desconfianza y falta de diálogo” representan una amenaza contra los esfuerzos para erradicar la proliferación nuclear.

“Hoy, pareciera que un mundo sin armas nucleares se encuentra cada vez más fuera de nuestro alcance.
“La red de control de armamento, transparencia e instrumentos para construir confianza entre naciones que fue establecida durante y después de la Guerra Fría se debilita…
“Los Estados que poseen armas nucleares están modernizando sus arsenales y desarrollando nuevas y peligrosas armas y sistemas de lanzamiento”, declaró Guterres.

“Los Estados tendrán una oportunidad para retomar la visión compartida en la Conferencia de Revisión del Tratado para la No Proliferación de Armas Nucleares el año próximo. El Tratado para la Prohibición de Armas Nucleares es un pilar aún más sólido para el régimen de desarme, I espero con entusiasmo su entrada en vigor”, declaró.

Guterres añadió en su mensaje que la comunidad internacional debe escuchar las voces e ideas de los jóvenes y de la sociedad civil para erradicar la proliferación nuclear.

Bomba del mismo modelo que “Little Boy” lanzada sobre Hiroshima.

Artículo tomado de: https://aristeguinoticias.com/0608/mundo/a-75-anos-de-hiroshima-y-nagasaki-que-aprendio-el-mundo-sobre-el-poder-nuclear/

Saturnino Herrán.

Saturnino Herrán nació en Aguascalientes el 9 de julio de 1887, lugar donde comenzó su formación bajo la tutela de los artistas José Tovilla y Severo Amador. A los 16 años continuó su educación en la Escuela Nacional de Bellas Artes, incorporándose a las clases de los estudios superiores de dibujo y pintura con sus condiscípulos más avanzados.

De la mano de artistas como Julio Ruelas, Mateo Herrera, Germán Gedovius, Armando García Núñez, Gerardo Murillo y el director de la escuela, Antonio Fabrés, Herrán compartió las aulas y excursiones de pintura con Diego Rivera, Roberto Montenegro, Francisco de la Torre, los hermanos Alberto, Antonio y Alfonso Garduño.

Herrán incursionó en el estudio de la anatomía humana con especial cuidado de las proporciones del cuerpo, pero también en el estilo simbolista, cuya premisa se centraba en comunicar un mensaje retratando elementos que servían como metáforas para expresar la poética profunda oculta en las cosas. Su pintura incluye el paisaje modernista –de jardines espectrales y melancólicos- y el realismo, es decir, la representación de objetos y personas en situaciones reales, incluyendo sus defectos y carencias. Gracias a Fabrés, el esteticismo -caracterizado por el montaje de escenas prefabricadas con personas disfrazadas y objetos que el artista coleccionaba- también tuvo influencia en Herrán.

En 1908 su obra plástica se consolidó. En este periodo desarrolló alegorías del trabajo en donde la influencia de su maestro Gedovius se haría notar en la densidad de la pintura y en la paleta de color. En sus óleos se denota el interés por la clase obrera y la vejez, a través de los cuales demuestra su domino de la figura humana.

Saturnino Herrán construyó un imaginario fértil a través de su incursión en varios géneros, con los cuales orbitó dentrode un sistema de tendencias internacionales. Aunque Herrán no salió del país, se percibe la influencia y el conocimiento que obtuvo a través de las publicaciones modernistas extranjeras, así como de las exposiciones de 1904, 1906, 1907 y 1910, en donde aparecieron los cuadros producidos por sus compañeros que habían logrado ir a Europa a completar su formación. De estos movimientos artísticos, el realismo y el simbolismo encontraron eco en Herrán y, gracias a sus obras, se fijaron en la tradición pictórica mexicana.

INFLUENCIA DEL MODERNISMO ESPAÑOL

En el lenguaje estético de Herrán perviven las imágenes “adoradas”, martirizadas y dolientes, alimentadas por la devoción popular, y que parecen contrarias a la idea de progreso. En las aperturas paisajistas del pintor se alzan las moles de cúpulas, conventos, sagrarios y catedrales barrocas -novohispanas-, a manera de correlato americano de los cascos medievales de villas como Ávila, Toledo o Segovia. Estas localidades por demás recurrentes en la obra de los artistas españoles realistas, naturalistas, modernistas o neoimpresionistas, que acapararon la atención del sector cultural en Hispanoamérica, revirtieron la percepción negativa que se había creado en torno a España y su decadencia histórica, convirtiendo en orgullo el origen negro, árabe o gitano.

La exposición del pabellón español en 1910 difundió el discurso hispánico de Zuloaga, Rusiñol, Sorolla, Romero de Torres y Anglada Camarasa, representantes del decadentismo -o de una visión pesimista-, del decorativismo que pone énfasis en lo ornamental y del naturalismo, que a través del claroscuro devela la realidad social. Saturnino Herrán visitó el pabellón español junto con sus colegas y maestros pintores, sus obras dejan ver que no fue indiferente a la influencia hispánica.

CUERPO MÍSTICO Y EL “ALMA NACIONAL”

El ambicioso proyecto de Nuestros dioses, que nunca vio la luz, fue consecuencia de una búsqueda ontológica, la del “ser” mexicano. Los cuerpos y rostros lánguidos se ofrecen al espectador y soportan el peso de la tradición. Al contrario del muralismo, los indígenas que pintó Herrán son cuerpos eróticos en movimientos deleitantes, casi teatrales. Fue consciente de la idealización de la vestimenta y los tocados en las figuras para subordinar su utopía, a la armonía temática y pictórica de la pieza en su conjunto. En La ofrenda (1913), Herrán reproduce a la manera simbolista los estados de ánimo de las distintas edades de los indígenas que conmemoran a los difuntos y recuerda la situación histórica y social que vivía la ciudad de México en torno a la época revolucionaria.

Herrán no se sirvió de una modelo cualquiera, no inventó una Venus ideal ni mucho menos pintó mujeres anónimas; se inspiró en su esposa Rosario Arellano y en la bailarina española Tórtola Valencia. La esencia de la existencia humana se representó con individuos reales y ya no mediante personajes anónimos. La mantilla encontró su símil en el rebozo como personificación de la riqueza y opulencia mexicanas. Las criollas, las añoranzas virreinales y la veneración de la arquitectura novohispana hicieron patente la conformación del México moderno sobre una herencia común. La veneración de la tierra se materializó en la mujer y en sus posturas naturales.

Con el movimiento de renovación de las artes conocido como modernismo, los pintores mexicanos de las últimas dos décadas del siglo XIX se apropiaron de las premisas estéticas internacionales que auspiciosamente orientarán la producción artística del XX, lanzándose de lleno en una experimentación formal e iconográfica de la que Saturnino Herrán fue significativo precursor y estandarte. Su prematuro fallecimiento, el 8 de octubre de 1918, significó para sus contemporáneos la desaparición de un promisorio representante de la modernidad artística en su modalidad nacional más refinada y el principio del fin del academicismo tradicional.

“Guerrero”. 1917
“La Ofrenda”. 1913
“La Criolla del Mantón”.
“Mujer con calabaza”. 1917
“Nuestros Dioses antiguos”. 1916
“Autorretrato”. 1918

Artículo Tomado de: https://www.museoarocena.com/saturninoherran

Algunos de los beneficios de salir a Caminar

Los beneficios para la salud, la inteligencia, la creatividad y la espiritualidad de una sencilla caminata.

“Caminar es seguir considerando las cuestiones de la eternidad, la soledad, el tiempo y espacio… Pero con base en la experiencia. Con base en cosas muy simples, cosas muy ordinarias”.

Fréderic Gros

Hay pocas actividades más poéticas, filosóficas, meditativas y sanas que caminar. Una buena caminata conjuga todo esto. Tenemos la poesía de observar el paisaje, la luz, los sonidos y su interfaz con nuestra mente (que puede llegar a crear versos o melodías). La caminata es también un ritmo, y nuestros pensamientos pueden recoger oleadas rítmicas. Al caminar, los pensamientos que se producen son más frescos y lúcidos. La mente se vuelve más amplia con el espacio. Las cosas transitan en torno a nuestra percepción y se desvanecen, notamos los cambios. Algunos fenómenos resaltan y nos invitan. Naturalmente reflexionamos sobre la vida, sobre el movimiento, sobre la belleza –y lo hacemos de una manera más libre y menos anquilosada que sentados en una habitación. Es posible practicar lo que Balzac llamó “la gastronomía del ojo” o el llamado flânerie. Podemos también caminar para meditar, poniendo atención a lo que sucede en el espacio, a nuestro propio cuerpo mientras camina, los músculos, el aire, la respiración; observar la relación entre el entorno y los pensamientos que se producen. Notar que existe tal relación, que no hay una marcada separación. Y una buena caminata es un alivio para el cuerpo-mente, como bien saben los japoneses con sus baños de bosque o como es evidente para los científicos, ya que caminar es hacer ejercicio y es tomar una pausa de la existencia moderna dominada por las pantallas, las distracciones y el estrés sedentario. Estudios muestran que una caminata en el bosque es tan revitalizante como una taza de café y que caminar tiene efectos antidepresivos.

Desde las grandes caminatas de los monjes zen en la naturaleza hasta las caminatas filosóficas de Kant y de Nietzsche o las caminatas poéticas en los paisajes verdes de Inglaterra o en las montañas de la cordillera de los Alpes de los poetas románticos, la caminata tiene un linaje intelectual y espiritual difícil de superar. El hecho de que lo tengamos que resaltar es quizás preocupante: ciertamente, hubo un tiempo en el que caminar era una actividad inevitable cuyos beneficios, por lo tanto, no sobresalían. Hoy en día caminar sigue siendo necesario, tanto por la necesidad de hacer ejercicio como, sobre todo, por la necesidad de interrumpir la enajenación cotidiana a la que están sometidas gran cantidad de personas que pasan la mayor parte del tiempo sentadas consumiendo incesantes ríos de información digital que secuestra su atención. En contraste con esto, caminar es ya una meditación, pues al menos nos obliga a poner atención –aunque sea medianamente– al presente, a lo que está enfrente, y nos da una presencia dinámica. Más aún sí caminamos conscientemente, sin checar el teléfono, tratando de que nuestra atención no se quede con algún objeto que vimos o con algún recuerdo o pensamiento pasado. Podemos observar todas las cosas que vemos, incluso absorberlas íntegramente, y notar sus evocaciones, pero no nos apegamos a ninguna. Seguimos observando, seguimos caminando.

Decimos que caminar puede resolver tus problemas porque la mayoría de los problemas son generados por el pensamiento que se obsesiona. Son fijaciones. Son fardos que se alimentan de la atención de la mente. Evidentemente uno puede salir a caminar y seguir obsesionado con un problema, pero es al menos más fácil dejar de pensar obcecadamente en algo cuando estamos en movimiento, cuando nos salimos de un espacio cerrado y se nos presentan estímulos cambiantes, generalmente más frescos. Muchas veces lo que necesitas es sólo un respiro, un cambio de perspectiva. Asimismo, muchos de nuestros pensamientos y recuerdos están ligados al espacio y a los objetos de dicho espacio, que surgen de manera dependiente. Nota cómo, si cambias de lugar, tus pensamientos cambian.

Si has detectado que estar distraído te frustra, y entras en círculos viciosos realizando actividades inanes e insignificantes en el lugar donde pasas más tiempo, es indudable que una caminata te caerá muy bien. Caminar te sacará del loop y te permitirá reiniciar un proceso con nuevos bríos. Especialmente si sales a caminar con la intención de estar atento (para esto puedes poner tu atención en la respiración o decir un mantra). No te imaginas cuántos problemas tienen como causa simplemente estar distraídos; el maestro Dzongsar Kyhentse Rinpoche incluso se atreve a decir que todos los problemas, de alguna manera u otra, tienen que ver con la distracción. Sal del pantano y la miasma de tus pensamientos y camina un poco.

Si tus problemas son de tipo físico (y no tienes impedido caminar), una caminata puede ser la mejor medicina. Esto es especialmente cierto si tienes un problema mental, ya sea depresión, ansiedad o simplemente un dolor de cabeza. David Kessler, ex comisionado de la FDA (Food and Drug Administration) sugiere en su libro Capture que todas las enfermedades mentales tienen en común un desbalance de la atención selectiva, lo que llama “captura”. Nos enfermamos mentalmente cuando algo captura nuestra atención de manera obsesiva. Cuando nos encasillamos, nos encostramos, nos enclaustramos mentalmente y recirculamos las mismas ideas obsesivamente sin refrescarlas. Como dijera William Blake: “el que piensa y no actúa engendra pestilencia”. Hay que salir a caminar un poco.

Para las cuestiones digestivas, resulta útil recordar la admonición de los pobladores de Okinawa, la isla japonesa que tiene uno de los más altos índices de personas centenarias. Ahí se recomienda comer sólo hasta llenarse en un 80% (lo que se llama “Hara hachi bun me“) y dar 80 pasos después de comer.

Incluso si buscas una solución intelectual a un problema, si sientes que necesitas pensar bien algo (y reconociendo que pensar mucho generalmente no soluciona un problema), caminar bien puede ser la solución. El efecto eureka llega tanto caminando como en la tina. Ambos procesos comparten salirse del tren de ideas y actividades en las que estamos enfrascados, relajarse y dejar que la mente inconsciente, mucho más amplia e innovadora que la mente racional, pueda surgir a la superficie, como una burbuja. 

“Creo que en el momento en el que se empiezan a mover mis piernas mis pensamientos empiezan a fluir”, escribió Henry David Thoreau. Si queremos tener pensamientos más lúcidos y dinámicos, capaces de ver las cosas desde otros ángulos, incluso permitir que despegue el ojo arquímideo, caminar es una buena opción. Ferris Jabr agrupa en The New Yorker una serie de estudios que indican que caminar promueve nuevas conexiones cerebrales, incrementa el volumen del hipocampo (una región asociada con la memoria) y fortalece el tejido cerebral que suele desgastarse con la edad.


Por último hay que mencionar, para aquellos propensos a la espiritualidad, la posibilidad de que la caminata, en su más alto estado contemplativo, se convierta no sólo en una meditación en movimiento sino en una oración. Caminar puede ser una forma de orar con todo el cuerpo, de dejar de ser alguien y ser sólo rezo, clamor divino, algo que sugirió San Agustín.

La frase latina “solvitur ambulando“, literalmente significa “se soluciona caminando”. La frase puede tomarse literalmente, un poco como lo hemos hecho aquí: caminar es una disolución del problema en la actividad, movimiento que disuelve la coagulación del pensamiento. Por alguna razón, al caminar todo se aligera. Y también como se ha interpretado, sugiriendo que las cosas se resuelven realizando experimentos prácticos, poniendo en práctica las cosas. Algo así como la frase “walk the talk“, camina lo que dices, sueña con los pies. De cualquier forma, sal a caminar y verás que tu problema no es tan grande como lo pensabas.

Artículo tomado de: https://pijamasurf.com/2017/08/solvitur_ambulando_por_que_una_caminata_bien_puede_ser_la_solucion_a_tus_problemas/?fbclid=IwAR2KxiidpVsVYhAk5QhBL2EyOHdl99l6JR2vulDsiyW0jC8nPJwPO4NJ_9k

Antonio Gaudí, máximo representante del modernismo y uno de los pioneros de las vanguardias artísticas del s. XX, nació el 25 de Junio de 1852. El lugar de su nacimiento se lo disputan Riudoms y Reus, poblaciones muy próximas entre sí en la provincia de Tarragona, aunque la mayoría de sus biógrafos afirman que nació en Reus. De su padre, que fue calderero en Riudoms, heredó la tradición artesanal.

De su personalidad podemos destacar la religiosidad y el escaso interés que demostró por la sexualidad. Sólo se conoce el nombre de una mujer de la que estuvo enamorado, Pepita Moreu, que rechazó la mano de Gaudí. Podríamos asegurar que el trabajo llenó su vida por completo.

El Modernismo y Gaudí

Su actividad profesional se desarrolló en Barcelona, que a finales del s. XIX vivía un momento de auge económico debido al florecimiento de la industria y el comercio. La nueva burguesía enriquecida fue la gran mecenas del modernismo, movimiento artístico europeo de finales del s. XIX, que en España, como en el resto de Europa, tomó unos tintes originales propios y creó la necesidad de renovación.

El modernismo en Cataluña se nutrió de la “Renaixença“, sentimiento nacionalista que reivindicó la cultura y la política buscando referentes históricos en la gloriosa Edad Media. Extrajo los elementos tradicionales catalanes y recuperó el gótico como símbolo de su identidad.

Gaudí partió de un medio artístico local unido a las características del modernismo y del Art Nouveau e intentó superar estas tendencias y alcanzar un lenguaje propio.

Sus obras iniciales se apoyaron en la hibridación y reinterpretación de estilos históricos, sobre todo de los medievales gótico y mudéjar. Influenciaron notablemente en el artista el libro de Violet Le Duc sobre la arquitectura francesa de los siglos XI al XVI y los escritos teóricos de Ruskin, quien predicó en 1853 que el ornamento era el origen de la arquitectura, despertando el gusto por las formas caprichosas y por los juegos ornamentales que darían origen al Art Nouveau.
Una de las constantes de su obra es el amor a la Naturaleza. En las formas vivas, vegetales o animales, encontró una fuente de inspiración, que quedará reflejada en el uso de piedras de construcción curvas y formas orgánicas.

Gaudí no sólo revolucionó la arquitectura, además diseñó muebles, elementos decorativos con vidrio y cerámica y empleó el hierro forjado. Todos ellos formaban parte de sus construcciones. Entiende la arquitectura como un arte integrador, simbólico y total dentro del mundo natural. Buscó la luz y el color. Sus edificios resultan una gran escultura de símbolos en cuya decoración tienen cabida otras artes, un intenso trabajo que desarrolló con la colaboración de numerosos artesanos.

La exposición universal de París de 1878 supuso el principio de su fama, allí conoció a uno de sus mejores amigos, Eusebio

Güell, su principal mecenas junto con la burguesía y el mundo eclesiástico.

Etapa historicista de Gaudí

En la obra de Gaudí se puede hablar de dos etapas. Una primera historicista que va desde 1883, fecha en la que ya empieza a trabajar en la Sagrada Familia, hasta 1900. La primera construcción es la Casa Vicens, de estilo hispanoárabe, realizada con abundante azulejería y con atrevidos mocárabes en sus techumbres. Siguiendo una estética gótica realizó el Palacio Güell (1886-91), el Colegio Teresiano (1888-90), el Palacio Episcopal de Astorga y la Casa de Los Botines en León.

Etapa Modernista de Gaudí

Entre 1898 y 1904, dos construcciones marcan un cambio en su estética avanzándonos lo que será la fase posterior, Bellesguard (Bella Vista) y la Casa Calvet. Bellesguard, plasma un gótico de ensoñación que se funde con el paisaje que le rodea y la Casa Calvet muestra a un Gaudí preocupado por los patios interiores y por las formas orgánicas de los muebles diseñados para su decoración.

Desde 1900 hasta 1917 se produce la segunda y gran etapa de la obra gaudiniana. Es el período de las construcciones más atrevidas, más modernas y más personales. En el Parque Güell, se evidencian sus inquietudes por los valores arquitectónicos y estéticos de carácter libre y de gran fuerza cromática.

En la Casa Batlló (1904-1906), el modernismo de Gaudí alcanza su plenitud. Lo que en principio era una simple reforma de un edificio ya construido, dio la oportunidad a Gaudí de crear una de sus obras más poéticas. La fachada, ondulada verticalmente, está revestida de fragmentos de vidrio y cerámica de diferentes colores. El propio Gaudí fue indicando a los operarios, desde la calle, la distribución de los diferentes fragmentos y colores. La parte baja del edificio fue sustituida por unas formas ondulantes talladas en piedra, que integran los balcones, y en los que se ven unas delicadas columnas con temas florales. En los detalles decorativos demuestra que es al mismo tiempo arquitecto, decorador y genial escultor.

Entre 1906 y 1910, Gaudí realizó,la Casa Milá, conocida también como La Pedrera por la impresionante fachada que fue concebida como una gran masa de piedra ondulante sin líneas rectas. En el tejado utiliza formas abstractas y vanguardistas que sirven de accesos, chimeneas o puntos de ventilación.

Desde 1917 y hasta 1926, año en que Gaudí murió atropellado por un tranvía, dedicó todos sus esfuerzos al gran templo de La Sagrada Familia. Las obras progresaron muy lentamente, desde 1883 a 1891 se realizó la cripta, en 1893 se cerró el ábside y hasta 1925 no se finalizó la primera de las cuatro torres que debían completar la fachada del Nacimiento. La Sagrada Familia, su obra inconclusa, es inclasificable. Tomó elementos y estructuras del pasado, pero sobre todo dejó rienda suelta a su imaginación para crear un monumento tan lleno de personalidad que hoy es símbolo de Barcelona.

Parque Güel
Lagarto en el parque Güel
Casa Calvet
Interior de la Sagrada Familia
Interior de la Sagrada Familia
Templo de la Sagrada Familia